Latinos en juicio por corrupción de la FIFA según InSight Crime
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Latinos en juicio por corrupción de la FIFA según InSight Crime

Latinos en juicio por corrupción de la FIFA según InSight Crime

Nueva York, Estados Unidos. (InSight Crime) – Un esperado juicio que implica denuncias de corrupción por parte de ejecutivos latinoamericanos vinculados a la institución más poderosa del fútbol mundial se inició esta semana en Estados Unidos. El caso parece que fuera a poner en el centro de la atención pública la ‘institucionalización’ del fraude en los escalones más altos de un deporte que tiene muchos fanáticos en toda la región.

El 6 de noviembre, se abrió el juicio en un juzgado de la ciudad de Nueva York contra Manuel Burga, expresidente de la federación de fútbol de Perú; José María Marín, expresidente de la federación de fútbol de Brasil, y Juan Ángel Napout, expresidente de la federación de fútbol de Paraguay, quien también fue director del máximo ente rector del fútbol en Sudamérica, conocido como la Conmebol, según información de Reuters.

El caso se centra en la presunta corrupción que implicó a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), máximo organismo rector del fútbol a nivel global. Los fiscales dicen que los directivos de la FIFA aceptaron coimas de medios deportivos y firmas de mercado de toda Latinoamérica a cambio de ayuda para tener los derechos de transmisión y publicidad de los partidos de fútbol en Latinoamérica.

Inicialmente, en mayo de 2015, los fiscales estadounidenses imputaron cargos a nueve directivos de FIFA y a cinco empresarios por conspiración para asociación ilícita y corrupción. Posteriormente, otros dieciséis dirigentes y empresarios del fútbol latinoamericano fueron acusados de asociación ilícita, fraude bancario y lavado de dinero. En total, los fiscales estadounidenses han acusado a 42 personas y entidades en relación con la investigación penal, 24 de los cuales ya se han declarado culpables, según Reuters. Burga, Marín y Napout son los primeros acusados en comparecer ante los jueces.

El pliego de cargos más reciente identifica más de 20 esquemas en los que presuntamente participaban los acusados, que se extienden a dos décadas y a toda la región. Más aún, deja en claro que los presuntos sobornos y tráfico de influencias no se limitaban a permitir que las empresas se hicieran a lucrativos derechos comerciales.

Por ejemplo, el pliego de cargos afirma que Jack Warner, presidente de la La Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf), aceptó un soborno de US$10 millones del gobierno sudafricano a cambio de votar para que Sudáfrica fuera el anfitrión de la Copa Mundo 2010 de la FIFA. (De hecho, Sudáfrica ganó la puja).

Según la acusación, se hicieron arreglos para que el gobierno sudafricano pagara el soborno de US$10 millones, que un alto funcionario de la FIFA transfirió posteriormente de una cuenta de la FIFA en Suiza a una cuenta de Bank of America en Nueva York para ser abonado a cuentas a nombre de la Unión Caribeña de Fútbol (CFU) y la Concacafr. Sin embargo, estas cuentas eran controladas presuntamente por Warner desde un banco en Trinidad y Tobago, lo que le permitía desviar una cantidad sustancial de este dinero para su uso particular.

Los fiscales afirman que los acusados también hicieron ingentes esfuerzos por ocultar sus actividades ilícitas. Entre otras técnicas, se dice que blanqueaban el dinero de sobornos y coimas por medio de intermediarios, usaban “contratos por servicios de consultoría” y similares, además de empresas de papel, movimiento ilegal de dinero en efectivo a granel y compras de propiedades para esconder los pagos ilícitos.

Los llamados “tres caudillos” o cabecillas, que tenían más poder en estas maquinarias —Warner; Nicolas Leoz, expresidente de la federación sudamericana de fútbol Conmebol, y Ricardo Teixeira, expresidente de la federación brasileña de fútbol— no han sido extraditados a Estados Unidos, aunque se les han imputado cargos en el caso.

Warner sigue en Trinidad y Tobago impugnando su extradición a Estados Unidos. Leoz presuntamente se encuentra en arresto domiciliario en Paraguay y también opone recursos contra la extradición. Teixeira sigue en Brasil, según informó The Guardian.

-Análisis de InSight Crime-

Bastante quebrado de su apariencia se ha visto Alfredo Hawit. Foto AP

La revelación del escándalo de fraude en la FIFA puso al descubierto el firme arraigo de la corrupción que infecta los máximos organismos regulatorios del fútbol internacional. Y es posible que el juicio arroje nueva luz sobre la manera como funcionaban estas maquinarias, así como sobre los implicados. (Los acuerdos de culpabilidad negociada de otros acusados ya han revelado algunos detalles sobre el caso).

El escándalo de la FIFA también muestra que los deportes —en especial el fútbol— propician variadas oportunidades para la corrupción y la actividad criminal en Latinoamérica. Se han usado asociaciones de fútbol para blanqueo de capitales o para otras modalidades de ocultamiento de actividades criminales, así como para crear capital social para las organizaciones criminales.

En otros casos, como en Argentina y Uruguay, clubes de fanáticos asociados a ciertos equipos han evolucionado para convertirse en grupos criminales dedicados a actividades, como extorsión y expendio de drogas. También expertos internacionales han advertido que el fútbol es susceptible de acomodar esquemas de arreglo de marcadores, mediante el cual los apostadores pueden ganar grandes cantidades de dinero amañando los resultados de los partidos.

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